Reflexionando

Cuando niño asistí a una función del cine del barrio donde proyectaban una película con una trama que para mi corta edad no era familiar, el filme se llamaba “El Doctor Justicia” y era sobre artes marciales. Mi papá poco conocedor de estas cosas a una pregunta mía me dijo “eso es Judo niño”, más tarde comprendería  que el Judo que practique no se parecía a lo que había visto en película y que aquello se llama karate.

En la secundaria un amigo de la adolescencia me encendió el bichito de las artes marciales al mostrarme unos pasos de nunchakos y un grueso libro referido a un desconocido para nosotros en aquel momento , al gran e inigualable Bruce Lee.

Muchas son las personas y amistades que uno encuentra en el mundo de las artes marciales (también enemigos), muchas son las preguntas que las personas se realizan a favor o no de tal o cual estilo, les propongo que reflexionemos sobre esto. ¿Cuál es la mejor de las Artes Marciales que pueblan el planeta?

Como es lógico, si me preguntan a mí diría  con toda la seguridad del mundo, la mía, por supuesto. ¿Pero estaríamos siendo sinceros? ¿Habríamos sido profundos y reflexivos en la respuesta? Creo que no.

Un amigo me dijo un día, “yo he respeto cualquier idea por pequeña que sea”, me enseñó algo , nada es mejor que nada ni nadie por sí solo, es necesario darle relevancia, participación, elaboración etc. y eso solo se lo da  la persona que lo practica.

No vale quien surgió primero, no es esa la polémica, vale quien se enfrenta a un entrenamiento riguroso diariamente, quien  se esfuerza por proyectar una excelente imagen de su arte sin machismo ni bravuconería, vale aquel que respeta al estudiante y maestro de otra arte marcial por mucho invento que le parezca, vale quien se mantiene de frente a los problemas y los enfrenta con el mismo ímpetu con que lo hace en su entreno, el que respeta a sus hijos, ama a su madre, quiere a su patria.

Allí donde un arte marcial tiene un hueco no es cuestión de la filosofía si no de el hombre que lo entrena y que se equivoca, se llena de suficiencias por un buen golpe que un día dio y vive de su historia toda la vida, tiene un hueco el arte marcial que persigue a toda costa demostrar mediante su técnica que puede avasallar y derrotar, para  mi  ese tipo de arte marcial sea cual sea está condenado al fracaso, vale el arte marcial que fluye con la energía del universo, que se contiene antes de  dañar, que le hace sentirse saludable, que sana cuando debe herir, que no lucha para no vencer matando, si usted está de acuerdo conmigo, considérese entonces como  un practicante de la mejor de las artes marciales, el autodominio.

Solo así podemos afirmar que el conocimiento marcial que tenemos es el mejor del mundo, solo así podrá disfrutar de una paz plena y duradera, por haber luchado consigo mismo y haber vencido, entonces, sí somos fuertes.

2 Responses

  1. WINCHUNEROSANTACLARA dice:

    Nosotros siempre hemos defendido la idea de que es bueno o malo el practicante, no la disciplina que entrene. Pues con el paso del tiempo y la maduración personal, comenzamos a ver en el camino de nuestra preparación personas indignas que llenas de un falso orgullo mal basado en supuestas leyendas conocidas, se encargan de hacer de su arte un cúmulo de cenizas putrefactas de donde solo ellos se ahogan. Además he de preferir el siguiente precepto: “Todas las escuelas, ninguna escuela, esa es la escuela”!!

    • vingtsun dice:

      Gracias hermanito por tu comentario, es importante que se reflexione siempre sobre este tema, aún quedan muchos que piensan de manera estrecha y mediocre, me gusta lo que planteas hazlo extencivo a todos los que quieran polemizar siempre les estará agradecido por dejarme llegar a ustedes. un abrazo

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